dimarts, 9 de febrer del 2010

LA NIÑA LIBRE

Hola, me llamo María, pero por ser un nombre tan poco original, si no te importa, llámame Mery. Tengo 21 años ya bien cumplidos, aunque aún tengo que ir enseñando DNI para comprar tabaco. Ya sea por estatura, por tener cara de niña o, simplemente, por mis pintas. Sé que doy una imagen a los demás que puede confundir de primeras. Pero eso me me ayuda a quitarme superficiales del camino.

Después de nueve años haciendo piano un poco a desgana llegó un día en que me iluminé y me entró un ataque de rebeldía. De repente odié a todas las princesitas Disney y el rollo de Peter Pan de "nunca crecer" no acababa de ir conmigo. Aquí empezó mi obsesión por ser más independiente.

Me emperré en hacer Criminología. Soñaba con ser poli judicial. Pero como condición tenía que hacer también Derecho. Al final tanta ley pudo conmigo, aunque tardé dos años en llegar a esta conclusión. El irme a estudiar segundo a Gerona -por un cambio de aires- me abrió los ojos: no podía seguir con algo que no me motivaba.

Es por eso que me he metido en esta universidad: quiero salir de aquí con dos carreras que -espero- me den esa libertad que tanto busco. La necesidad de escaparme de la rutina me hace inquieta. Mi pasión por los idiomas, algo abandonada, puede servirme de ayuda. Aunque no tengo ni idea de a qué me voy a dedicar de aquí a diez años, lo que sí sé es que no voy a pasarme toda la vida trabajando de lo mismo. No es tanto qué quiero ser cuando sea mayor, sino cómo quiero que sea mi vida: libre de ataduras.

Una señora se hace pasar por una colegiala para desenmascarar a su marido pedófilo

Pedófilo en la Red

La mujer decía tener 14 años durante las charlas sexuales que mantenían por Internet

El acusado se percató de la trampa después de ser detenido


MARIA PETRUS. REINO UNIDO

Una mujer de 61 años de Gales, Reino Unido, tras las sospechas de que su marido hacía proposiciones indecentes a adolescentes por Internet, decidió tenderle una trampa: se hizo pasar por una colegiala de 14 años para poder llevarlo a los tribunales.

Así, Cheryl Roberts se creó un falso perfil mientras intercambiaba mensajes de alto contenido sexual con su marido de 68 años en un chat. Él también le mandó escenas en que aparecía en situaciones explícitas. Pero cuando el hombre le propuso relaciones, ésta lo denunció a la policía.

David Roberts no se percató de que se trataba de su mujer hasta que no fue arrestado.
De hecho, admitió que hubiera deseado tener relaciones con la “colegiala”. La policía encontró también varias imágenes de pornografía infantil en su ordenador.

El miércoles, Roberts recibió la orden de someterse durante tres años a un programa de trabajos forzosos para la comunidad, además de quedar inscrito en el registro de delincuentes sexuales.

El hombre dijo sentirse muy arrepentido por los hechos y admitió que nunca había mantenido relaciones con menores, aunque “estaba preparado para hacerlo”. Según su abogado, Roberts estaba dispuesto a recibir tratamiento psiquiátrico para entender el porqué de su comportamiento.

Claude Knights, directora de la caridad Kidscape, puntualizó que “este es otro caso que denota el riesgo de exponer a los menores a Internet”.

La señora Roberts y su marido ya están en trámites de divorcio. No habían tenido hijos en común, aunque ambos tienen hijos mayores de relaciones anteriores.